martes, 13 de febrero de 2018

V Concurso de Relatos Marbella Activa

QUINTO CONCURSO DE RELATOS MA_V4

La Asociación Marbella Activa junto a Fundación Fuerte y la tienda DOLIVA convocan el V Concurso de Relatos Marbella Activa, una iniciativa que nació para fomentar la cultura y la literatura y que con la presente edición cumple su quinto aniversario, esperando, como en la anterior, una alta participación.

Se abre de nuevo esta convocatoria para cualquier persona residente en la U.E., aunque los textos deban estar redactados en español. El plazo de admisión de las obras será a partir del día 20 de diciembre de 2017 hasta el 31 de marzo de 2018.

La temática del concurso vuelve a ser “La Marbella de cada día”. El principal patrocinador es la Fundación Fuerte aportando el primer y tercer premio: un primer premio en metálico, que asciende a 1.000 euros, y un tercero, una estancia de dos noches para dos personas en fin de semana en cualquiera de los establecimientos de la cadena Fuerte Hoteles: HFC CL, HFG y HFER. Para el segundo premiovalorado en 400 euros  repite como patrocinador la firma local, D.Oliva, que consolida su mecenazgo con Marbella Activa. 

Como motivo del quinto aniversario de nuestro concurso de relatos, se editará un libro con la selección de los mejores relatos de las últimas cuatro ediciones más los finalistas de esta V edición, además de publicar nuestro ya habitual libro con la selección de los mejores relatos finalistas de la quinta: en este caso “Los Relatos del 18″.

La composición del jurado está formada por profesionales de reconocido prestigio como la historiadora y escritora, Ana María Mata, Alejandro Pedregosa, poeta y novelista y Francisco Javier Moreno, Doctor en Historia del Arte, bajo la coordinación de Jose Manuel Beltrán. Serán los encargados de analizar la calidad literaria de los textos, la creatividad, la alineación del relato con la temática del concurso que versará sobre la la Marbella de cada día.

Tras el fallo del jurado, que se hará público en la página web de Marbella Activa, la entrega final de premios a los ganadores y finalistas está prevista que se realice a finales de mayo de 2018.
Aquí os dejamos las bases de participación del V concurso:


viernes, 9 de febrero de 2018

El día en que se perdió el amor, Javier Castillo


SINOPSIS: «A veces el amor te pone en el camino equivocado para que sepas cuánto duele.»
A las doce de la mañana del 14 de diciembre, una joven llena de magulladuras se presenta desnuda en las instalaciones del FBI en Nueva York. El inspector Bowring, jefe de la Unidad de Criminología, intentará descubrir qué esconde una nota amarillenta con el nombre de una mujer que horas después aparece decapitada en un descampado. La investigación lo sumirá de lleno en una trama en la que el destino, el amor y la venganza se entrelazan en una truculenta historia que guarda conexión con la desaparición de una chica varios años antes y cuyo paradero nunca pudo descubrir.
Un año después de los sucesos ocurridos en Boston, Jacob y Amanda intentan comenzar una nueva vida juntos en Nueva York, pero la aparición de una enorme espiral pintada en la pared del salón de su casa dilapidará para siempre sus planes de futuro.
Es difícil hacer una reseña de una novela con la que tienes sentimientos encontrados. Por una parte me ha gustado el ritmo ágil que tiene la historia, salvo las partes que se corresponden a Carla, que creo que ralentizaba la trama. Tiene la intriga suficiente como para que te mantenga pegada a sus hojas. Pero, por otra, me ha parecido que había momentos en los que al autor le ha faltado algo más de documentación y eso me ha sacado alguna vez fuera de la trama.

El día en que se perdió el amor empieza un año después de la primera parte. Una joven camina desnuda por las calles de Nueva York y llega hasta las instalaciones de las oficinas del FBI. Es el inspector Browring quien se hace cargo del caso. La mujer da pistas de un asesinato que está a punto de cometerse, además de que tiene información del primer caso no resuelto del inspector. Por otra parte, Jacob vive con Amanda y han intentado dejar el pasado atrás. También conoceremos a una joven, Carla, que vive en un monasterio alejada del mundanal ruido. Y por último, Steven, el padre de Amanda, trata de salvar a su hija de las garra de la muerte.

Como he comentado, tengo sentimientos encontrados con esta novela. Es cierto que tiene un principio potente, que engancha y crea expectativas, aunque a medida que avanza la trama no se cumplen del todo. Si El día que se perdió la cordura me pareció algo diferente en cuanto a trama y me sorprendió, aun dejando algún cabo suelto, esta me ha parecido más de lo mismo. La forma en que se desarrollan los capítulos, es de la misma manera que en el primer libro. A su favor tengo que decir que sigue utilizando capítulos cortos y va alternando personajes.

Hay cosas que no me he terminado de creer. Quizá en este aspecto la tele tenga algo de culpa por todas las series que hemos visto de este tema. No es que yo sea una entendida, pero algunas situaciones me parecían increíbles. Para empezar me ha costado creer que el FBI se hiciera cargo de una mujer que va desnuda por la calle. O el tema médico, que también me ha chirriado. No me ha quedado claro por qué Amanda necesitaba la sangre de su padre, cuando no tenía un tipo de sangre fuera de lo común. Es cierto que está al borde de la muerte, pero no es excusa para que necesite precisamente la de su padre. Si era una excusa para sacarlo de la cárcel, es un deus ex machina en toda regla. 

Siguiendo con el tema médico de Amanda, no he entendido cómo desaparece de un hospital sin que nadie sepa de ella. Acaba de recibir una puñalada que casi le cuesta la vida, y cuando vuelve a aparecer, solo siente una ligera molestia. Me ha parecido cuando menos increíble esta evolución como paciente.  No es el único tema médico que me ha chirriado. Cuando Jacob va al psiquiátrico para hablar con la madre de Amanda y con un médico, es una paciente la que se ofrece a resolver sus dudas. Ambos se mueven por el hospital con mucha libertad para este tipo de centros.

No es que sea una mala novela, es más, podría decir que es entretenida, además de que resuelve algunos cabos sueltos de la primera parte, cosa que se agradece, pero siento que esta segunda historia tiene momentos en los que he sentido que había mucha paja y como si se hubiera escrito con prisas para sacar el producto a la calle. Tiene una buena campaña de marqueting detrás, ya que la primera novela gustó bastante. Puede que esta novela no me haya terminado de convencer a mí, pero estoy segura de que serán muchos los lectores que agradezcan una lectura como esta.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Si solo fuera un cuento de hadas, Victoria Vílchez



SINOPSIS: Alice no ha tenido demasiada suerte en el amor. En realidad, sus experiencias hasta ahora han sido desastrosas. Sin embargo, eso está a punto de cambiar con la aparición en su vida de Jay Forevermore, el hombre atractivo pero de carácter bastante hosco que se presenta ante ella como… ¡su hada madrina! Y es que parece que en el país de Nunca Jamás creen que Alice necesita ayuda urgente para encontrar a su alma gemela. Alice se verá empujada a un montón de citas con distintos hombres y, mientras Jay realiza la labor para la que ha sido enviado, ambos van a descubrir que resulta imposible elegir de quién te enamoras y que a veces la única magia necesaria es la del amor.   Y tú, ¿estás dispuesto a creer en cuentos de hadas?

Dicen que no hay que empezar la casa por el tejado, así que comienzo la reseña por lo primero que llama la atención de este libro: su preciosa portada. Es cierto que hay un dicho popular que dice que no hay que juzgar un libro por esto, pero la verdad es que me parece una imagen preciosa, que atrae al lector potencial y que tiene un significado especial cuando terminas de leer la historia. Los que me conocen saben que adoro los cuentos de hadas, por lo que sentía la imperiosa necesidad de sumergirme entre las páginas de la novela de Victoria y descubrir sus entresijos.

La premisa desde la que partimos, esa vuelca de tuerca que transforma al hada madrina que todos conocemos en un hombre, me pareció algo muy llamativo. Algo que incita a leerlo, aunque tan solo sea para saciar la curiosidad y descubrir cómo lo ha planteado la autora. Arropados por la pluma de Vílchez, nos dejamos seducir por la historia de Alice. Descubrimos, o mejor dicho, redescubrimos, cuentos infantiles que nos han acompañado desde pequeños, pues la autora los tiene muy presente, los introduce en la novela y nos saca más de una sonrisa al pensar que, quizás, no eran como han llegado a nosotros. Sin cambiar la esencia de cuentos clásicos como Cenicienta, Alicia en el País de las Maravillas o Peter Pan, descubrimos pequeños guiños que amenizan la novela y que nos dejan con ganas de saber más (desde aquí hago un llamamiento. Yo quiero saber más de Cenicienta, por favor. Y puestos a pedir, también de alguno de los personajes secundarios). 

En cuanto a los aspectos narrativos, la autora tiene una forma de escribir que enamora. Es sencilla, pulida. Perfecta para leer en una tarde de lluvia, con un café en la mano y bajo una manta. Su forma de escribir hace que la lectura sea ligera. Está narrada en primera persona, alternando la voz entre los protagonistas. Esto hace que nosotros, como lectores, conectemos de inmediato con ellos, haciendo nuestros sus propios sentimientos. Y es que, en definitiva, se trata de una novela en la que los sentimientos están a flor de piel desde el principio. Partimos de la premisa de que Alice tiene que encontrar al amor de su vida. Y que, para ello y como reza la sinopsis, necesita ayuda. Es ahí cuando aparece Jay, abriéndole los ojos a un mundo mágico. ¿No os parece encantadora la idea de que el amor tenga algún tipo de relación con la magia? A mí, sí. 

Si tuviera que ponerle alguna pega, sería que me hubiera gustado que la última parte, las últimas páginas hubieran sido ampliadas un poco más, puesto que me hubiera gustado leer un poco más sobre la situación por la que pasan tanto Alice como Jay, sobre todo este último. 

¿Os apetece dejaros llevar por la magia? ¿Buscáis una novela ligera con la que pasar un buen rato? Pues entonces, sin duda, Si solo fuera un cuento de hadas es más que una buena opción.